Hay que revisar el perfil de quienes hablan en juicio en Nueva York






El presidente Juan Orlando Hernández afirmó hoy que hay que revisar los perfiles de quienes están hablando en el juicio contra Juan Antonio Hernández en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York y aseguró que nada lo distraerá de su tarea de brindarle seguridad al pueblo hondureño.

Este viernes se llevó a cabo el tercer día del juicio contra Juan Antonio Hernández, durante el cual uno de los narcotraficantes, Víctor Hugo Díaz, alias "El Rojo", confesó que asesinó a la hija de tres años de Héctor Fernández Rosa, alias "Don H".

"Se los dije, que es impresionante de qué nivel de gente estamos hablando, de alguien que a sangre fría asesina a una niña de tres años. Revisen el perfil de los que hablan", recalcó Hernández en conferencia de prensa en Casa Presidencial.

"El Rojo" confesó haber asesinado a 18 personas y herido de gravedad a otras cuatro en el período 2006-2010, en las administraciones de José Manuel Zelaya Rosales y Roberto Micheletti.

Asimismo, narró cómo traficaba cocaína a sus anchas por el territorio nacional en los años 2007 y 2008, durante el Gobierno de Zelaya Rosales.

Nada distraerá la tarea

El jefe de Estado señaló que "nada nos va a distraer de nuestra tarea de brindar seguridad al pueblo hondureño y todo esto que están viendo es parte de lo que les dijimos de ese cuento de Alicia en el País de las Maravillas".

Añadió que su lucha contra el crimen organizado, maras y pandillas no se detendrá; al contrario, se fortalecerá e incrementará con acciones como el traslado de reos de alta peligrosidad a las cárceles de máxima seguridad para evitar que sigan operando los extorsionadores y las bandas criminales en el país.

La extradición de hondureños acusados de narcotráfico, terrorismo y crimen organizado fue aprobada cuando Juan Orlando Hernández era presidente del Congreso Nacional en el período 2010-2014.

"El Rojo" fue capturado en Guatemala el 4 de marzo de 2017 y extraditado posteriormente a los Estados Unidos, donde enfrentó los delitos de conspiración para traficar droga a los Estados Unidos, posesión y uso de armas y explosivos.

Actualmente, tiene 17 meses en prisión y negocia una reducción de la condena, para lo cual estableció un acuerdo de colaboración con las autoridades estadounidenses.